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Exposiciones Individuales

2026 - "PAISAJES DE SILENCIO" en la Galería MAD IS MAD 


Unreal city,

under the brown fog of a winter dawn

(The Waste Land, T.S. Eliot, 1922)

 

Contemplar una tierra baldía es asomarse al margen del mundo, a ese lugar no productivo cuyo valor reside precisamente en quien sabe comprender su trascendencia. Y su belleza. Porque quien reconoce el papel que el arte juega en la existencia humana, solo puede acercarse al trabajo del artista con el respeto de quien entrega lo más profundo de su ser a los demás. Y eso hace Alicia Castilla en esta invitación a la contemplación que es Paisajes de silencio, escenarios de misterio, brumas de soledad, susurros en sfumato (entre susurros se han revelado grandes secretos) y un universo interior que en esta exposición fija su mirada en esa paradójica particularidad de la luz, sin forma, que al manifestarse esculpe la realidad colindante. Una manifestación a la que la Humanidad ha ido nombrando con palabras tan bellas como alba, aurora, crepuscular o vespertino.

 

Y al final, siempre la luz. Esa luz que nos recuerda la profunda conexión de su mirada con el universo cinematográfico que aquí parece más presente que nunca, sin necesidad de hacer explícita sus referencias, gracias a esa realidad inmaterial que se diluye entre los paisajes / escenarios transitados por algunos de los grandes nombres de la historia del cine. Quiero acordarme –a modo de invocación– de Theo Angelopoulos, cuyo ‘Paisaje en la niebla’ (1988) nos hacía viajar por una Europa brumosa a través de la pureza de la mirada de dos niños, de inocencia aún sin perder y de esa esperanza intacta de la que ahora tanto andamos necesitados. Un paisaje neblinoso del que podía surgir cualquier presencia pero también desaparecer como en un fade out poético. Ese espacio entre la irrealidad y lo cognoscible que también remite a la novela ‘Blancura’ (2023), de Jon Fosse, que transcurre en un lugar similar, cuyas repeticiones hipnóticas despliegan un mundo depurado de profundo calado emocional, una geografía soñada para intentar atrapar aquello que no se puede aprehender con ninguno de los sentidos pero de lo que sí te puedes impregnar.

Esa realidad es la que late en cada uno de los paisajes de Alicia, es su honesto compromiso por explorar esa cartografía imaginaria cercana al Finis Terrae.

Antonio Morales, cineasta

2025 - "ESCENAS- EL INSTANTE SUSPENDIDO" en Tipos Infames, Malasaña
La intimidad del paisaje


¿Hacia dónde dirigir la mirada? ¿Cómo satisfacer a la retina saturada? ¿Cuándo permitirnos parar un momento, un instante suspendido en el tiempo como el de aquella tarde otoñal, en la que tal vez llovía, o tal vez el viento nos obligaba caminar encogidas
hasta la sala de cine en donde todo quedaba en pausa?


Desde esta nostálgica butaca de terciopelo rojo nacen las escenas de Alicia Castilla. Las referencias cinematográficas como Tarkovski, Béla Tarr o David Lynch merodean los cuadros sin limitarlos. El trazo de la artista homenajea a sus maestros y da un paso al frente. Construye su propio imaginario desde la reflexión introspectiva sobre el paisaje.


Cada tela nos conduce a un lugar soñado en donde la emoción se libera del corsé de la rutina y vaga por el horizonte como una ligera brisa que nos despierta de la absurda carrera de fondo en la que casi todos y casi todas andamos sumidas. De ahí que estas
escenas, unidades de tiempo, espacio y acción, se expandan dentro de quien mira. El trazo difuminado del óleo, los colores imposibles, el agua, la bruma, albergan el misterio inabarcable de la intimidad que nos conforma.


“Escenas. El instante suspendido” es una propuesta valiente y única, un desafío al actual consumo de imágenes y un alegato a favor del recuerdo de lo que quizá nunca ha sido.

Mar Gómez Glez, Madrid, 19 de febrero de 2025

2019 - "BRUMAS" en  La Pared Roja de La Fábrica, Madrid

La llanura es territorio de fantasmas. La madera, el espejo de las almas. En “Brumas” de Alicia Castilla un hálito humano recorre los parajes invernales, sondea las esquinas del aire y hace reverberar las esperanzas. Son mujeres que miran, mujeres que buscan, mujeres activas. Como si fueran las últimas supervivientes de un naufragio en la estepa. Los paisajes de Alicia Castilla resuenan sobre los motivos de cineastas que se mueven entre la áscesis y el abismo. Andréi Tarkovsky, Béla Tarr, Ingmar Bergman. Sin embargo, figuras femeninas habitan espacios que los hombres robaron durante siglos de historia del arte, y este motivo altera el sentido, que se vuelve político, audaz, irredento.Incómodo, pero también suave y poético. Mujeres caminantes, mujeres ciclistas en la ambigüedad de la distancia. Hogares que quedan vacíos. Urbanismo de piedra, árboles esquilmados. Una fotografía súbita, una imagen disparada en el invierno para devolvernos la identidad.

La exposición “Brumas” supone una vuelta a lo figurativo, reúne un conjunto de 14 paisajes de diferentes tamaños en grafito sobre madera que, con su aliento lírico pero sin concesiones, nos impulsa a vislumbrar el interior y a recorrer los parajes indómitos de nuestra consciencia. La Pared Roja de La Fábrica se convierte en un mosaico de ensoñaciones rurales llenas de intertextualidad, materializadas por una mirada ávida de hacer visible lo invisible, de despejar el horizonte.

Faustino Sánchez


En el año 2014, la Editorial Shangrila, especializada en literatura y cine, me encargó una serie de ilustraciones que fueran inspiradas en la literatura de la escritora suiza Fleur Jaeggy. “Los hermosos años del castigo” ya era  mi novela corta preferida, por su magnífica forma de narrar, su extrema sensibilidad, con esa frialdad cálida característica, su prosa poética punzante y densa. Así que me leí “Proleterka”, “El temor del cielo”, “El ángel de la guarda” ,“Vidas conjeturales”... y participé con mis obras en la publicación de una serie de ensayos por parte de diez escritores que analizaban la obra de Fleur Jaeggy.

Las obras se centran en las sensaciones de atrapamiento de sus personajes, así como de su literatura en general. Con dibujos a tinta de líneas que se contorsionan y abrazan a unas imágenes concretas, hechas de recortes de revista, y que reflejan el imaginario de Fleur, una mirada, una boca, una mujer en soledad, un padre paseando en la lejanía, o una habitación vista desde fuera, impenetrable.

Fleur recibió estas ilustraciones y me transmitieron de forma directa que le habían “encantado” y se alegraba de que hubiese leído con atención sus novelas para inspirarme. Siento muy de cerca a esta mujer tan profunda, tan inteligente y tan tímida, no da entrevistas apenas y no quiere que se grabe su voz. Me parece que hay pocas personas que se muestren con tanta autenticidad frente a los medios. Es un ser extremadamente sensible y la aparente frialdad se torna en calidez y cercanía con su directa sinceridad y honestidad.
En la presentación del libro en la librería La Central en Callao se expusieron las obras acompañando a la conversación sobre ella. El libro se llama “Fleur Jaeggy. Temblor del lenguaje” Editorial Shangrila. 

2014 - "FLEUR JAEGGY" en  La Central de Callao, Madrid

2014 - Centro Cultural La Paloma, Madrid

2013 - Palacio de Santa Bárbara, Madrid - Somos Malasaña

2012 - El Gato Verde/ El fin del mundo - Lavapiés

 © 2024 Creado por Alicia Castilla Márquez con Wix.com

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